PALABRA DE LA SEMANA
Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño; pero cuando llegué a ser hombre, dejé las cosas de niño. «1 Corintios 13:11»

Posición Doctrinal

Nuestra doctrina como iglesia

Creemos profundamente en el propósito del Señor de establecer su gobierno y reino en la tierra y trabajamos según la visión recibida por nuestro pastor, de ser reparador de portillos y de ruinas, creemos en la restauración del hombre, en las oportunidades del Eterno Redentor, nos manejamos bajo la gracia y la misericordia, creemos en que la obra vicaria fue perfecta en la cruz, no podemos añadir más sacrificio al que ya hizo nuestro Señor en la cruz.

Manifestamos que la salvación es por la gracia, que no somos merecedores de nada de lo que Él ha puesto en nuestras manos, todo lo hace y lo da por su infinita misericordia y por el inmenso amor con que nos amó, antes de la fundación del mundo. No condenamos, no juzgamos a nadie, solo juzgamos las cosas, creemos en los tiempos proféticos, creemos en el diseño divino del Señor para cada ser humano y cada congregación, estamos llamados de parte del Señor para ser de bendición, creemos que en Cristo estamos completos y que no podemos añadir mayor bendición que la que ya hemos recibido de parte de Él. Nada ni nadie nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Somos una iglesia de oportunidades, en donde extendemos nuestros brazos al caído, pero también creemos en el arrepentimiento, en la confesión de lo malo, y el apartarse para alcanzar misericordia.

Enseñamos las cosas que pertenecen a la salvación, somos un ministerio que dedicamos gran parte de nuestro tiempo a la restauración de la pareja y el matrimonio en la medida que estos acepten nuestros consejos y ayuda, respetamos profundamente el libre albedrio de los hombres, no imponemos solo exponemos, nunca decimos lo que tienen que hacer, sino lo que deben hacer, cada quien es dueño de sus actos y responsable de sus consecuencias, creemos que Dios usa al Espíritu, La Palabra y los dones ministeriales para corregir al hombre, cuando este desobedece a estos entes de Dios, entonces las consecuencias serán la herramienta que use el Señor para corregir, aunque sigamos faltos de entendimiento ya que es necesario comprender la voluntad de Dios.

Creemos en los valores intrínsecos y naturales de los seres humanos, El Señor dijo que: "alejados de Él nada podríamos hacer", pero no dijo que alejados de Él nada somos, como Dios pudo mandar a morir a su hijo en la cruz por un mundo que no valía nada, en el huerto al perdernos pasamos a ser como una moneda perdida, no una moneda devaluada, creemos que el hombre que esta sin Dios tiene valor, y como creatura es amada por Él, nuestro trabajo es buscar la reconciliación del Mundo con Dios, porque Cristo reconcilio a Dios con el mundo, ese debe ser el mensaje y el mayor ministerio, la reconciliación.